Por supuesto que puede ser rentable y por supuesto que puede ser una excelente idea para ti. Pero, antes de proceder, sugiero que seamos realistas (o incluso un poquito pesimistas) para que después no nos arrepintamos.

1. No siempre sale a cuenta
Hay que considerar varias cosas. Algunas propiedades demoran más para alquilarse que otras, y mientras no se alquilan, generan gasto. Otra cosa, es posible que tengas que hacer reparaciones inesperadas. Ah, y con el uso, tarde o temprano vas a tener que hacer remodelaciones.
¿Estás considerando hospedajes temporales? Nuevamente, por supuesto que se puede, pero recuerda: o le dedicas tiempo tú, o contratas a otra persona (o varias, depende). Tampoco funciona en todo sitio, averigua bien si este es tu plan.
En fin, en términos de rentabilidad, probablemente te convenga inclinarte por depas pequeños / económicos / céntricos.
2. Quién tiene la sartén por el mango
A menos que filtres exageradamente bien a tus inquilinos, es muy probable que llegue el día que tengas conflicto con alguno y quieras expulsarlo de tu propiedad. Ese día descubrirás que la cosa no es sencilla. En el Perú, necesitas que un juez ordene el lanzamiento (desalojo) y ese proceso judicial puede llegar a tomar mucho tiempo. Durante este período, el inquilino tiene muchísimo poder de negociación simplemente porque controla el inmueble.
Un inquilino con mala leche podría, por ejemplo, vandalizar tu propiedad y ocasionarte perdidas muy fuertes, entre otras cosas. Es más, hay muchos casos en que lo más racional es simplemente pagarles para que se retiren porque eso genera menos pérdida que esperar al proceso judicial. Nos guste o no, esta es la realidad del arrendamiento en el Perú.
Por cierto, las cláusulas de Allanamiento anticipado y Desalojo con intervención notarial te ayudarán muchísimo para llegar al lanzamiento lo más rápido posible. Además, ten muy en cuenta que entrar por la fuerza es ilegal y sabotear las conexiones de los servicios, también.
3. Qué pasa si te atrasas demasiado con tu crédito hipotecario
Sí, yo sé que es otro tema, pero viene de la mano en muchísimos casos. Imaginemos que quieres comprar un departamento como inversión. Lo alquilas y usas la renta para pagar las cuotas del crédito hipotecario (o al menos parte de ellas).
Si tu inquilino deja de pagar la renta y tú no puedes pagar las cuotas completas, al vencimiento de un par de ellas, la entidad financiera iniciará un proceso de ejecución de garantía. Este proceso termina en la venta de tu inmueble mediante remate.
Este escenario podría llegar a ocasionarte pérdidas gravísimas, así que hay que evitarlo a toda costa. A mí parecer, si quieres hacer este tipo de inversión, sería absolutamente imprescindible que guardes un fondo de emergencia destinado específicamente a pagar cuotas cuando tus inquilinos se atrasen.